Notas para el profesor
NADA ES COMO NOS LO HAN ENSEÑADO
La LOGSE presentó un avance indiscutible en la enseñanza de las lenguas como es el enfoque comunicativo, pero, desde mi punto de vista, se equivocó al articular el currículum sobre una tipología textual (J.M. Adam) basada en las funciones comunicativas y en los tipos de secuencias (narrativo, expositivo,dialogal…) que puede presentar un texto real (nota, e-meil, noticia, anuncio…). Estos últimos debieran haber sido los verdaderos focos de atención de la enseñanza lingüística con actividades que desarrollasen estrategias para el análisis y la producción de textos adecuados al contexto.
Lo que quiero decir es que los profesores nos hemos visto obligados a presentar textos prototípicos que los alumnos percibían que estaban alejados de la realidad (lo que acababa enfrentándonos con el enfoque comunicativo anteriormente dicho): no todas las cartas de la sección cartas al director de un periódico son textos argumentativos.
Un ejemplo de esta contradicción puede ser la siguiente actividad que presenta un valiosísimo texto narrativo oral de tono irónico cuya intención es convencernos (argumentativo) de lo insensato de la guerra.
Entre los ejercicios propuestos aparece la memoria. Es un recurso clásico que parece haberse olvidado en las rutinas escolares, intentando huir, imagino, de las memorizaciones mecánicas de la Escuela Nacional. Pienso ahora en una la “memorización significativa” que utilizaron los clásicos para sus poemas: largos encadenamientos lógicos, narraciones emocionantes con breves recapitulaciones, implicación del receptor… muy al estilo de los monólogos del club de la comedia.
Todavía no hay comentarios